Cada vez que el ser humano interactuaba con uno de los elementos durante el proceso de evolución de la humanidad, se formaba un determinado tipo de pensamiento.
El tipo de pensamiento son los patrones, las reacciones y los estados de una persona que se integran en su campo físico y mental. Yo lo llamo ADN de personalidad. El ADN de personalidad está compuesto por dos aspectos.
El primero es aquello que es, en parte, genético y está inscrito en tu cuerpo. Es lo que traes contigo al nacer y que resulta bastante difícil de cambiar simplemente porque eres así. El segundo es la parte de tu personalidad que se forma a través del crecimiento, la educación, el aprendizaje, la experiencia y la interacción con el entorno. Y esta parte sí puede cambiarse.
Puedes experimentar nuevos estados, adquirir nuevas habilidades y conocimientos, cambiar tus patrones de pensamiento y desarrollar nuevas formas de reaccionar. Por lo tanto, el código de personalidad está compuesto por dos partes: aquello que te ha sido dado desde el principio y aquello que se ha formado a lo largo de tu vida.
¿Cómo se puede leer el ADN de personalidad?
En META-CÓDIGO he desarrollado un sistema que permite leer a una persona de forma verbal y no verbal.
En mis cursos y sesiones individuales utilizo un libro en el que está descrito este sistema y los parámetros que permiten identificar las manifestaciones de los diferentes elementos en una persona.
Observamos:
cómo se mueve;
cómo habla;
cómo gesticula;
cómo se viste;
qué deporte practica;
qué actividades le gustan;
cómo se alimenta;
a qué se dedica;
cómo interactúa con su entorno.
A partir del conjunto de estas manifestaciones podemos identificar determinados patrones de pensamiento y comprender qué elemento o combinación de elementos se manifiesta en una persona.
Es importante no solo identificar tu código de personalidad, sino también comprender cómo influir en él, cómo transformarlo y cómo interactuar con los demás.
En mi metodología utilizo un principio claro: pasamos de la manipulación a la influencia y del juicio al análisis.
Después de trabajar con esta metodología, no solo comprenderás mejor a ti mismo y a los demás. Aprenderás a analizar y a influir.
¿Cómo se forma el tipo de pensamiento?
Cuando el ser humano comenzó a interactuar con los elementos a lo largo de la evolución, cada interacción requería una determinada forma de pensar. Precisamente la interacción del ser humano con el mundo que le rodeaba fue formando diferentes maneras de percibir la realidad, reaccionar ante ella y actuar.
Así se formaron cinco tipos de pensamiento que en META-CÓDIGO están representados por 5 elementos naturales:
Fuego — Tierra — Metal — Agua — Madera
Cada elemento refleja una determinada forma de pensar, determinadas reacciones, estados y formas de interactuar con el mundo. Y ahora podemos analizar cada uno de ellos por separado.
Fuego
Cuando el australopiteco comenzó a interactuar con el fuego e intentó dominarlo, se formó un nuevo tipo de pensamiento. Fue necesario generar muchas ideas diferentes para descubrir cómo conseguirlo. Y cuando una de esas ideas funcionó, lo cambió todo.
Las personas pudieron calentarse, calentar los alimentos, iluminar los espacios y protegerse. Así se formó el tipo de pensamiento Fuego. Las personas Fuego son aquellas que generan ideas y ponen en marcha cambios. Son capaces de crear algo que antes no existía y convertirse en el comienzo de un nuevo ciclo.
¿Cómo se manifiesta el Fuego?
En cuanto a las características externas, las personas con predominancia de Fuego son llamativas. Les gusta atraer la atención. Como el propio fuego, necesitan ser visibles. Pueden elegir colores intensos: amarillo, naranja, rojo, violeta, azul eléctrico o verde eléctrico, para llamar la atención.
El Fuego necesita arder. Por eso, para las personas con predominancia de Fuego son importantes la atención y el reconocimiento.
No soportan una vida aburrida y monótona. Necesitan que las escuchen, que las vean y que reconozcan el valor y la genialidad de sus ideas.
Tierra
En las antiguas tribus y comunidades, había una parte de las personas que se dedicaba a la tierra. Trabajaban la tierra, recogían hierbas, frutas y verduras, experimentaban con las plantas, mezclaban diferentes hierbas y observaban qué podían crear y utilizar.
Y no lo hacían únicamente para sí mismos. Recolectaban y creaban para toda la tribu. Así se fue formando un determinado tipo de pensamiento: hacer muchas cosas por los demás. Las personas Tierra saben cuidar de los demás, crear una base y hacer aquello que es necesario para la vida de la comunidad.Pero junto con esto desarrollaron otra capacidad importante: saber esperar y tener paciencia.
La Tierra enseña a vivir en ciclos. Si plantas una semilla, no puedes obtener el resultado al día siguiente. Hace falta tiempo para que germine, crezca y dé frutos. Por eso, las personas Tierra saben esperar.Entienden que todo tiene su tiempo. Y a veces esta capacidad puede jugar en su contra: pueden esperar y aguantar demasiado tiempo, permaneciendo en una situación que ya requiere cambios.
¿Cómo se manifiesta la Tierra?
Las personas Tierra suelen elegir los colores de la propia Tierra: beige, marrón, gris, negro, verde y tonos oliva. Su ropa puede ser holgada, cómoda y poco llamativa.
No necesitan atraer la atención. Para ellas son más importantes la calma, el confort y la estabilidad. Al igual que la Tierra, las personas de este tipo buscan la estabilidad y no soportan cáos. Les gusta que todo sea claro, predecible y esté en su lugar.
¿Cómo habla la Tierra?
Las personas Tierra tienen frases características: «Paso a paso». «Todo tiene su tiempo». «Espera, necesito pensarlo».
Para ellas es natural no precipitarse a la hora de tomar una decisión. Necesitan tiempo para sentir, comprender, pensar y solo después actuar. Este es un tipo de pensamiento que sabe esperar, cultivar y crear de forma gradual.
Metal
Cuando las personas descubrieron el metal, cambió toda una época. Las personas pudieron crear nuevos objetos de metal y, si miras a tu alrededor, cada uno de ellos tiene su propia forma y función.
Para convertirse en un maestro del metal, era necesario desarrollar un nuevo tipo de pensamiento. La capacidad de seguir una fórmula precisa: cómo crear un objeto, qué reglas seguir, qué forma y estructura darle y en qué orden realizar cada acción. Así se formó el tipo de pensamiento Metal.
Para las personas Metal son importantes la forma, la estructura, el orden, las reglas y la precisión. A menudo pueden sufrir de perfeccionismo, porque para ellas la forma ideal y la correcta aplicación son muy importantes.
¿Qué profesiones pertenecen a Metal?
Las personas Metal suelen encontrarse en profesiones en las que existen límites y reglas claros, y donde un error puede tener un coste muy alto.
Militares, funcionarios, contables, juristas, profesionales de la tecnología: en todos aquellos ámbitos donde son necesarios la estructura, la precisión, el orden y el cumplimiento de determinadas reglas.
Para Metal es importante saber: qué hacer, cómo hacerlo y qué resultado debe obtenerse.
Agua
Imagina los tiempos antiguos, cuando no existían cámaras, teléfonos ni espejos. La única forma que tenía una persona de verse a sí misma era su reflejo en el agua.
Y cuando una persona miraba el agua, se hacía preguntas: ¿Quién soy? ¿Soy un cuerpo, un alma o simplemente un reflejo? ¿Soy igual que un animal o que un dios? ¿Por qué estoy aquí, en esta tierra? ¿Existen otras tierras y otros seres vivos?
Así se formó el tipo de pensamiento Agua. Las personas Agua son intérpretes. Son aquellas que ven la profundidad e interpretan el mundo para los demás. De este tipo de pensamiento surgieron campos enteros: filosofía, psicología, religión, arte, literatura y pintura. Son personas que explican el mundo a los demás a su manera: a través de palabras, imágenes, metáforas, obras literarias y artísticas.
Al igual que el agua, que sabe cambiar de estado y adaptarse al entorno —ser líquida, vapor o hielo—, las personas Agua también saben adaptarse a los demás para establecer contacto y conexión. Son muy sensibles y comprenden bien a otras personas. Son personas que ven no solo la superficie, sino también la profundidad.
¿Cómo se manifiesta el Agua?
Si hablamos de patrones no verbales, las personas Agua suelen hablar con calma, a un ritmo medio o lento, se mueven con fluidez, saben escuchar y expresan una mirada comprensiva. Cuando hablan, pueden hacerlo durante mucho tiempo y sobre temas bastante profundos y filosóficos.
Son capaces de adaptarse prácticamente a cualquier grupo. Pueden ser personas silenciosas y reflexivas, o convertirse en el alma de la compañía: esa persona que comprende, escucha y sabe dar un consejo.
Madera
Cuando la humanidad se cansó de conformarse simplemente con lo que le daba la naturaleza —vivir en cuevas o dormir en el suelo—, empezó a construir. Construir chozas, casas, barcos, pueblos, ciudades y países.
Pero no se trata de personas constructoras en el sentido literal. Son personas que buscan crear y mejorar el nivel de vida actual.
La monarquía tampoco apareció de inmediato. Al principio, todos en la tribu eran iguales. Pero cuando la evolución llegó a la quinta etapa —Madera— aparecieron los líderes y los jefes. Surgió la monarquía, aparecieron los presidentes: personas capaces de estructurar, organizar a otros y dirigirlos.
¿Qué profesiones pertenecen a Madera?
En el mundo actual, el ADN de Madera está presente en personas que se dedican al emprendimiento, ocupan altos cargos directivos o participan en la política; personas que, de una forma u otra, se encuentran en la parte superior de una jerarquía, construyen y organizan a otros.
Al llegar a este tipo de pensamiento, la persona comprende que la perfección no existe en este mundo. Porque el árbol, por sí mismo, tampoco es perfecto. Pero su principal característica es buscar el crecimiento y producir resultados materiales y tangibles.
Conclusión
Los 5 elementos no son simplemente símbolos de la naturaleza. En META-CÓDIGO se convierten en un lenguaje que permite comprender cómopiensa una persona, cómo reacciona, cómo se relaciona con los demás y cómo crea su realidad.
En cada uno de nosotros están presentes los 5 elementos. Pero su proporción es individual. Un elemento puede ser dominante, otro puede manifestarse solo en determinadas situaciones y otro puede estar menos desarrollado.
Esta combinación forma tu ADN de personalidad.
Se manifiesta en cómo tomas decisiones, construyes relaciones, trabajas, creas, reaccionas ante los cambios, alcanzas tus objetivos e interactúas con el mundo que te rodea. Pero lo más interesante es descubrir tu propia combinación.
Descubre tu ADN de personalidad
Puedes realizar un test gratuito de 40 preguntas para descubrir:
— qué porcentaje de cada elemento está presente en tu ADN; — cuál es tu elemento dominante; — cómo se manifiesta cada elemento en ti; — en cuáles de las cinco áreas clave de tu vida se manifiesta tu código personal.